El enamoramiento es una etapa de idealización mutua, en la que parece que nos relacionamos con un espejo, alguien en el que se reflejan nuestras virtudes y aspectos positivos. Por supuesto que es necesaria, pero no podemos quedarnos así para siempre, ya que pronto descubrimos como este espejo va tornándose más opaco y nos topamos con nuestros defectos y los de la otra persona. Parece que aquello, que tanto nos gustaba de él o de ella, ahora nos molesta: Su voz antes perfecta, ahora es chillona. Antes compartíamos tantos temas y ahora parecemos unos completos extraños. ¿Te suena conocido? No te preocupes, es una etapa normal en este proceso.

Hay tres caminos que podemos tomar: El primero es seguir en el enamoramiento, idealizando la relación, sin querer ver los defectos de la otra persona, ni aceptar la realidad. La relación puede mejorarse por momentos, pero no será algo formal o serio, sino un engaño; el segundo camino es el de romper la relación, este caso no es, necesariamente, el peor, ya que podemos darnos cuenta que no es la persona con quien queremos estar. También, podría ser que la razón por la que no queremos continuar con la relación es por que no podemos tolerar la frustración o los ratos amargos y preferimos sólo los momentos buenos, bellos pero ficticios. Estas personas salen de una relación y entran a otra para no experimentar el dolor; y el tercer camino implica mayor madurez y dolor, intentarlo. El poder enfrentar que ambos tenemos errores y debemos aprender a complementarnos. Implica mucho sufrimiento, pero es lo que en verdad dará solidez a la pareja. Este recorrido nos hará toparnos con nuestros mayores vicios y defectos, pero es la única forma de poderla superar y crecer en pareja.

Asexoría te sugiere durante esta etapa:

Piensa bien qué es lo que quieres en tu vida y si es esa persona con quien quieres estar.

Si te decides por continuar y atravesar esta etapa difícil es importante que platiquen mucho. No te guardes cosas que te molesten, aprende a decirlas en el momento oportuno, con respeto y puedan llegar a acuerdos.

Aprende a ser tolerante. Los detalles más insignificantes son los que desunen a las parejas. Aprende, también a escuchar lo que le molesta a la otra persona de ti.

Platica mucho contigo mismo y reflexiona en lo que has hecho. Procura no ser agresivo (a) con tus actitudes.

Si tuviste la culpa pide perdón. En este camino debemos aprender a ser humildes y poder reconocer nuestros errores